¿Vestir a tu perro es humanizarlo?

¿Vestir a tu perro es humanizarlo?

Spoiler: No. Y pensar eso es clasista, especista y retrógrada.

En los últimos años, vestir a nuestros perritos o gatitos se ha convertido en una forma hermosa de expresar amor, protección y creatividad. Sin embargo, todavía hay quienes reaccionan con frases como “Eso es maltrato”, “No los humanices”, o “La ropa es solo para los humanos.”

Y no es solo un malentendido… muchas veces esas frases están cargadas de algo más profundo: clasismo, especismo y una mirada retrógrada sobre el vínculo humano-animal.

Hoy queremos hablar de eso.

1. No, ponerle ropa a tu mascota no es humanizarla.

Humanizar a un animal es forzarlo a vivir como si fuera humano, negando sus necesidades reales como especie. Por ejemplo:

  • Tratar de alimentarlo como humano (darle comida que le hace daño).
  • Esperar que entienda emociones o reglas humanas (como enojarse si no se sienta en una silla).
  • Obligarle a usar zapatos, lentes o disfraces incómodos solo por estética (y no por protección).

Eso sí puede generar malestar. Pero vestir a tu perrito con una prenda pensada para su comodidad y tamaño? No.

No es humanizar cuando…

  • Le pones un suéter porque tiembla de frío.
  • Le haces un cuellito o una bandana para protegerlo del sol o del viento.
  • Le coses una hoodie porque lo acaban de rapar y está más vulnerable.
  • Le haces una camisa ligera para evitar que se lama una herida, sin tener que usar el incómodo cono veterinario.
  • Usas una prenda para cubrir zonas con alergias o cicatrices mientras sana.
  • Le haces algo especial simplemente porque lo amas, y coser para él también es tu forma de crear, canalizar y conectar.

Nuestros Pawtrones están pensados con intención: Para adaptarse a su cuerpo, para respetar sus movimientos, para brindar abrigo o protección según la necesidad.

Y sí, también para darle espacio a la creatividad de quienes amamos coser y queremos hacer cosas lindas para quienes nos acompañan todos los días.

Esto no es humanizar. Esto es amar, cuidar y expresar. Y eso nunca será un error.

2. ¿Y qué tiene que ver el clasismo aquí?

Cuando una señora con demasiado tiempo libre comenta “ponerle ropa a los perros es humanizarlos”, lo que está asumiendo —quizá sin darse cuenta— es que solo ciertos humanos tienen derecho a cuidar, vestir o consentir a los animales.

Porque la crítica nunca va dirigida a quien compra ropa de diseñador para perros por miles de pesos. Va hacia quienes vestimos a nuestros perritos con ropa hecha a mano, con creatividad y amor. En su cabeza, “solo la gente rica o ridícula viste a sus perros”. Como si fuera un exceso, un lujo, una excentricidad absurda.

Y ahí es donde entra el clasismo:

Se juzga desde la creencia de que solo ciertos sectores sociales pueden expresarse, cuidar con ternura o personalizar la vida de sus mascotas.

Pero si tú coses con tus propias manos, con amor, un suéter para tu perrito… eso no es un lujo. Es cuidado. Y quien lo critica desde su trono moral, en realidad está diciendo:

“Eso no te corresponde.”
“Eso es ridículo porque tú no perteneces al grupo al que yo le permitiría hacerlo.” 

Porque obvio, si lo hace Gucci es moda y hay que aplaudirlo, pero si lo hace uno mismo es "ridículo" no? como si el cuidado, la estética o el detalle solo fueran válidos cuando vienen de arriba.

También es una visión profundamente desinformada y privilegiada sobre las necesidades reales de los animales. Porque decir que “los perros no deben usar ropa” parte del privilegio de tener un perro sano, con pelo abundante, en una casa cálida.

¿Pero qué hay de los lomitos rescatados, friolentos, sin pelo, con alergias o ya viejitos?
Ellos necesitan abrigo. Y esa gente prefiere ver a un animal tiritando de frío antes que cuestionar su idea limitada de lo “natural”.

Además, la frase “la ropa es solo para humanos” también carga con su propio clasismo:

  • Como si el abrigo solo fuera válido cuando se compra caro.
  • Como si proteger a tu mascota fuera una frivolidad.
  • Como si lo bonito, lo hecho a mano, lo emocional… fuera innecesario.

Pero aquí estamos creando desde otro lugar. Desde lo que tenemos: aguja, hilo, intención y ternura. Y eso incomoda. Porque hay quienes no soportan que la creatividad y el cuidado también sean formas de resistencia.

Nota: Y la neta, no sé si quienes critican la ropa para perritos también hacen comentarios en marcas de lujo o campañas comerciales. Pero el hecho de que elijan venir a señalar a Pawtrones, un proyecto independiente, hecho a mano y con mucho amor, ya dice algo. No están cuestionando el acto de vestir a un perro. Están cuestionando quién lo hace, desde dónde lo hace, y con qué recursos lo hace. Y cuando el juicio solo cae sobre lo accesible, lo artesanal o lo popular... sí, eso también es clasismo.

3. También es un comentario especista.

El especismo es la idea de que los humanos están por encima de las demás especies. Que solo nosotros sentimos, pensamos o merecemos comodidad y protección.

Cuando alguien dice “la ropa es solo para humanos”, lo que realmente está diciendo es:

“Solo los humanos merecen calor, estilo, ternura, expresión.”

Eso es especismo. Los animales también sienten frío, también se enferman, también tienen cuerpos vulnerables que merecen cuidado. Y si ese cuidado viene envuelto en tela, colores, puntadas y amor, mejor aún.

4. Y sí, es una idea retrógrada.

A estas alturas, seguir pensando que cuidar con ternura está mal… que hacer algo bonito para tu mascota es ridículo… que la creatividad solo pertenece a la ropa “humana”… es una idea antigua, limitada y bastante triste.

Hoy sabemos que nuestras mascotas son parte de nuestra familia, de nuestro ritual, de nuestra magia cotidiana. Y vestirlas con intención, con diseño, con conciencia, no solo es válido, es precioso.

5. ¿Y si le pongo lentes, gorra o accesorios solo para una foto? ¿Eso también es humanizar?

Muchxs nos preguntamos esto, porque sí: a veces les ponemos un gorrito, unos lentes o un pañuelito solo para la foto, y luego nos entra la duda de si eso está mal. La respuesta está en cómo lo haces, cuánto dura, y cómo reacciona tu mascota.

No es humanizar de forma negativa cuando…

  • Tu perrito está tranquilo, no se estresa ni intenta quitárselo.
  • Es solo por un momento, como parte de una actividad compartida.
  • Tú lo haces desde el amor, con cuidado y sin forzar nada.
  • Lo premias, lo acompañas, y es un momento divertido entre ustedes.

A Santi, por ejemplo, le encanta. Ya sabe que en cada sesión de modelaje le tocan sus premios favoritos y hasta se emociona cuando ve la cámara.
Incluso Coco —que odia la ropa (con toda razón)— acepta modelar por unos minutos a cambio de premios. Es una husky y le da mucho calor, así que nunca le dejo la ropa puesta más allá de ese momento. Solo la incluyo en algunas fotos para que quienes tienen perritos grandes puedan imaginar cómo se ve terminado el patrón.
Siempre respeto sus límites y lo hago desde el cariño y el acuerdo entre ambas.

Sí sería problemático si…

  • Lo obligas a usar algo que claramente lo incomoda.
  • Lo mantienes vestido o disfrazado durante horas sin descanso.
  • Lo usas como accesorio para tu imagen, sin reconocer sus emociones.

En Pawtrones creemos que todo lo que se hace con respeto, ternura y consentimiento (sí, incluso con perritos), es válido. Vestir a tu mascota con amor no es humanizar: es compartir un momento de conexión, creatividad y juego.

Y si Santi quiere modelar con su gorra y sus lentes… pues que reine. 

Así que... Coser para tu perrito no es maltrato. Es amor. Es arte. Es cuidado.

Y a a ti, señora preocupada por el supuesto “maltrato” de un suéter, te dedicamos este mensaje:

En lugar de andar dejando comentarios en posts de gente que sí hace cosas con el corazón, ¿por qué no usas ese tiempo para ayudar a perritos en situación real de abandono? Haz una donación, rescata a uno, comparte campañas de adopción, difunde esterilizaciones… O al menos, deja de estorbarle a quienes sí estamos haciendo algo con amor.

Aquí no hay maltrato.
Hay costura, comunidad y cuidado.
Y eso no necesita tu aprobación.

Regresar al blog